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SUCESIONES. DERECHO SUCESORIOS DEL CONYUGE VIUDO.

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DERECHOS SUCESORIOS DEL CONYUGE VIUDO.-

No vamos a entrar a referenciar en el presente tema, la evolución que tal concepto ha sufrido durante muchos años, únicamente procederemos a  traer a colación, aquellas reformas mas cercanas a nuestros días.

En tal sentido, y como premisa, no deberemos referir a la Ley de 13 de mayo de 1981, la cual incidió sustancialmente en la legítima del viudo, al suprimir la legitimidad, con lo cual se redujeron los derechos del viudo ya que, antes, si concurría con descendientes ilegítimos de su consorte se consideraba que lo hacía con extraños y con la citada reforma no.

Otro aspecto a tener en cuenta de la reforma anteriormente referida es la conceder al viudo una serie de derechos, no estrictamente sucesorios, si no a atribuciones ex lege dispuestas por el artículo 1321 y a los derechos de preferente atribución en virtud de lo dispuestos en los artículos 1406 y 1407 del Código Civil.

Establece el artículo 1321: “ Fallecido uno de los cónyuges, las ropas, el mobiliario y enseres que constituyan el ajuar de la vivienda habitual común de los esposos se entregarán al que sobreviva, sin computárselo en su haber. No se entenderán comprendidos en el ajuar las alhajas, objetos artísticos, históricos y otros de extraordinario valor”.

El principal presupuesto de esta norma es la disolución del régimen económico matrimonial por fallecimiento y su efecto es la atribución ex lege de la propiedad de los objetos constitutivos del ajuar de la vivienda habitual común, con independencia de quién y con qué dinero se hubiere verificado la adquisición.

Estos objetos, tal y como se advierte, NO entran en ningún momento en la comunidad hereditaria, de ahí que, ni sean computables para el cálculo de las legítimas, ni imputables a la del supérstite.

Cuestión primordial, es determinar los objetos sobre que recae. Parece, en principio, que debe aplicarse como norma interpretativa la del artículo 346 del Código Civil y, por consiguiente, que se excluyan los objetos que no tienen por principal destino amueblar o alhajar las habitaciones.

• En este sentido, no habría necesidad de que el artículo 1321 mencionase como excluídas las alhajas, pues éstas nunca podrán considerarse como enseres domésticos, pero si se excluyen expresamente los objetos artísticos, históricos y otros de extraordinario valor. Hay que considerar, que el presente artículo se refiere sólo a los enseres instalados en la vivienda habitual común y no a otras que pudiere tener los cónyuges.

Como hemos hemos mención, el cónyuge viudo posee una atribuciones preferenciales, determinadas en nuestro código civil, mas concretamente en los artículos 1406 y 1407.

Por su parte el artículo 1406 establece que; “Cada cónyuge tendrá derecho a que se incluyan con preferencia en su haber, hasta donde éste alcance:

_1º) Los bienes de uso personal no incluidos en el número 7 del art. 1346.
_2º) La explotación económica que gestione efectivamente.
_3º) El local donde hubiese venido ejerciendo su profesión.
_4º) En caso de muerte del otro cónyuge, la vivienda donde tuviese la residencia habitual”

Por su parte el artículo 1407, determina que: “En los casos de los números 3 y 4 del artículo anterior podrá el cónyuge pedir, a su elección, que se le atribuyan los bienes en propiedad o que se constituya sobre ellos a su favor un derecho de uso o habitación. Si el valor de los bienes o el derecho superara al del haber del cónyuge adjudicatario, deberá éste abonar la diferencia en dinero

¿Cuál es el régimen que establece nuestro Código Civil?

Desde la perspectiva de la naturaleza de la legítima viudal, se discute si el viudo es o no heredero, por razón de la cuota que, como legitimario, le asigna la ley.

El viudo, en tanto legitimario, no es heredero, y ello por los siguientes fundamentos:

• Su legítima no se satisface en propiedad, sino en usufructo y el llamamiento en usufructo no es apto para determinar una posición como heredero.

• No responde de las deudas hereditarias, tal y como determina el artículo 510 del Código Civil. Estas sólo le afectan en el sentido de reducir los bienes sobre que recae el usufructo.

El texto del artículo 839 contrapone los conceptos de heredero y cónyuge, al establecer en el cuerpo del mismo; “Los herederos podrán satisfacer al cónyuge su parte de usufructo, asignándole una renta vitalicia, los productos de determinados bienes, o un capital en efectivo, procediendo de mutuo acuerdo y, en su defecto, por virtud de mandato judicial”.

• En virtud del derecho concedido a los herederos en el artículo antenriormente reseñado (conmutación), el contenido del derecho del cónyuge viudo es crediticio.

La Jurisprudencia es en este punto abundante y poco clarificadora, ya que emplea la condición de heredero o no heredero del viudo para justificar, alternativamente, y en ocasiones mantiene que el viudo es heredero a los siguientes efectos efectos:

• Tener que contar con su concurso en las operaciones divisorias.
• No poder ser contador-partidor.
• Poder reivindicar para la herencia bienes del causante.

Por el contrario, ha declarado el alto Tribunal, que no es heredero cuando alguien le ha demandado para responder de las deudas hereditarias.

El viudo en cuanto que legitimario:

1. Está legitimado para promover la partición y es necesario su concurso para verificarla, en tanto afecte a su usufructo y éste no le haya sido satisfecho.

2. Puede ejercitar las acciones que correspondían al causante mientras la herencia está indivisa y siempre que lo haga en beneficio de la misma.

3. No puede ser contador-partidor respecto de la herencia de su cónyuge premuerto.

4. Tiene que participar en los gastos comunes mientras la herencia esté indivisa.

5. Los coherederos pueden ejercitar contra él el retracto de comuneros del artículo 1067.

¿A favor de qué personas se establece el usufructo viudal?

En todo caso tiene derecho a la legítima el cónyuge viudo, en cuanto al separado, el artículo 834 del Código Civil, según redacción dada por ley de 8 de julio de 2005, comienza refiriéndose al “El cónyuge que al morir su consorte no se hallase separado de éste legalmente o de hecho, si concurre a la herencia con hijos o descendientes, tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a mejora”;

Por lo tanto, tal y como reivindicaba un sector doctrinal antes de la mencionada reforma, la separación judicial priva de la legítima a todo cónyuge, sin distinguir ya entre cónyuge inocente o culpable.

Por su parte el artículo 835 señala que: “ Si entre los cónyuges separados hubiere mediado reconcilación notificada al Juzgado que conoció de la separación de conformidad con el artículo 84 de este código, el sobreviviente conservará sus derechos”.

Por otra parte, es evidente que la disolución del vínculo matrimonial por divorcio priva al supérstite de la condición de legitimario, pero se han suscitado dudas en relación a la nulidad; la mayor parte de la doctrina mantiene que el sobreviviente carece de derechos legitimarios, salvo cuando la nulidad sea declarada después del fallecimiento del causante, en cuyo caso se aplica la doctrina del matrimomio putativo, reseñado en el artículo 79 del Código Civil; en consecuencia, la declaración de nulidad no produce efectos retroactivos en perjuicio del cónyuge de buena fe.

Por ultimo, y en lo referente a las uniones de hecho confiere al conviviente la condición de legitimario, así lo revela el art 834, que habla sólo de cónyuge, presumiendo, por lo tanto, la existencia de un vínculo matrimonial.

¿Cuál es la cuantía de la legítima viudal?

Una peculiaridad de esta legítima es la variabilidad de su cuantía según las personas con las que el viudo concurra.

Como hemos referido anteriormente, el artículo 834 señala que “El cónyuge que al morir su consorte no se hallare separado de éste judicialmente o de hecho, si concurre a la herencia con hijos o descendientes, tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a la mejora”.

Al hilo de lo anteriormente expuesto, hemos de traer a colación, los dispuesto en el artículo 837, al señalar que;“ No existiendo descendientes, pero si ascendientes, el cónyuge sobreviviente tendrá derecho al usufructo de la mitad de la herencia”.

Para el caso que el viudo concurra con hijos, sólo del causante, podrá exigir que su derecho de usufructo le sea satisfecho, a elección de los hijos, asignándole un capital en dinero o un lote de bienes hereditarios.

Por lo tanto, en estos casos el viudo puede imponer la conmutación a los hijos, a los que tan sólo queda libertad para asignar un capital en efectivo o un lote de bienes hereditaros, pero siempre en propiedad.

Para el caso de no existir descendientes ni ascendientes, el cónyuge sobreviviente tendrá derecho al usufructo de los dos tercios de la herencia, tal y como reseña el artículo 838 del Código Civil.

Por otra parte, en nuestro sistema sucesorio es habitual la cláusula testamentaria por la cual, el causante lega a su cónyuge el usufructo universal, la validez de esta cláusula se desprende del artículo 820, apartado tercero del Código Civil, que recoge la denominada Cautela Socini, “ Si la manda consiste en un usufructo o renta vitalicia, cuyo valor se tenga por superior a la parte disponible, los herederos forzosos podrán escoger entre cumplir la disposición testamentaria o entregar al legatario la parte de la herencia de que podía disponer libremente el testador”.

¿Cuál es el contenido cualitativo del usufructo viudal?

El contenido, se rige por los preceptos del Título VI del Libro II y, especialmente, por los artículos 492 y 480 del Código Civil, en relación con el artículo 108 apartado segundo de la Ley Hipotecaria, de los cuales resulta que el viudo usufructuario de su cuota legitimaria no tiene obligación de prestar fianza salvo si contrae nuevas nupcias; no pierde su derecho por contraer ulterior matrimonio y es alienable, a diferencia de los otros y antiguos usufructos legales, dado su carácter económico-patrimonial.